What the fuck was that?


Y si... Es que al salir del bailongo (¿?) te encontrás con muchos especímenes raros... Y esta no fue la excepción...

Salimos con mi amigo (secos de compañia, como de costumbre... aunque hoy hubo un plus, que mejor lo callo... hasta que no tenga contenido para el blog, y busque una salida rápida y verdadera para poner algo, y asi completar mi cuota de veintiquince post diarios) y como siempre, damos unas vueltas en el carro (hoy me tocó) por el centro y los lugares estratégicos donde hay mineeetas (que nunca están... pero bueno...)

Agarramos calle 1ero de Mayo (para quién vive por aquí) hacia el este (obvio) y cerca de la intersección con Irigoyen, empezamos a escuchar algo raro... Miro para los lados, y veo sobre la vereda izquierda, una turba de 4 personas (salidas por estimación, del boliche sólo para mayores que hay en el lugar, o del festival que se hace cada sábado en el club de a la vuelta...) y sobre el suelo, una loca con un tipo (grandote, vikingo) arriba (sisi, encimado... como garchando, sólo que él la estaba apretando contra el suelo... Y lo más patético (o freakin' shit) era que la mina gritaba como si hubiera visto un fantasma (¿viste las cadenas conchudas que te mandan, y que al final te aparece el bicho y saltás de la silla?) de forma continua y casi rítmicia (AHHHH! AHHHH! AHHHH! AHHHH!) Era obvio que algo raro pasaba, y por supuesto, enbanquinamos un toque el auto, y desde adentro nomás, quisimos ver mejor que pasaba. Había un policía al lado del grandote éste, que además, gritaba "llamen a una ambulancia!". Mi amigo intentó, y el SIEMPRE CONFIABLE CTI, como siempre en su afán de prestar un buen servicio, tiró "Red No Disponible". "Ya fue", le dije. Y seguido, arrancamos el R12 para irnos a la mierda, y no quedar enganchados como testigos... A todo esto, la muchacha SEGUÍA gritando con el mismo ritmo, a lo que atinamos a deducir que: o había entrado en un shock emocional moooooy jodido (que el novio la haya engañada en sus narices, siendo muy susceptible... o algo así), o la otra, y más sustentable, que le haya pintado un ataque de pánico... La cosa, es que nos fuimos, pegamos otra vuelta, y al volver al centro, vemos una ambulancia a los pedos, y casi sin darle bola, pasamos por la plaza principal de la ciudad (la plaza 25), siendo que el vikingo, la minita y otra vieja que los acompañaba, estaban en las escalinatas de la esquina más cercana a dónde habíamos visto el "suceso". La ambulancia paró en esa esquina, y la loca parecía desmayada o algo asi, porque estaba completamente titerezca... El hombre la subió a la ambulancia, ayudado por un vago, y era feo, porque la mina estaba arrastrando los pies (en un tipo, vaya y pase... pero una mujer, cambia la concepción... Sin ofender, chicas...)

Y así terminó nuestra cobertura... Quién era, qué carajo le había pasado, qué color de tanga usaba, quizas nunca lo sabremos... Lo que sí se, es que esos gritos eran espantosos... Y estoy seguro que mi subconsciente conchudo los va a recordar cuando menos lo quiera... Je!

2 devoluciones:

мatY dijo...

Acá en Mendoza pasó algo parecido...
Y todavía no se sabe que pasó...

Rodolfo dijo...

[Voz Alta]

COSA 'E MANDINGA!!! (¿¿??)

Jejeje... Le hicieron un gualicho, viteh...

Nos vemos!

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Negrero.

 
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