Sí pudieras mezclar la tapa de "
Desayuno en Tiffany's", de Truman Capote, con el aroma a playa, sol y putas que se respira cerca de la conchatez del
high society de Beverly Hills, pero no precisamente ahí, el resultado sería un clima como el de estos días: Una especie de calor húmedo, arrastrado, que se pega en la ropa y baila con nuestro mal o buen humor, inclinando la balanza para cualquier costado.
¿Por qué es el tema para este fin de semana?
1)Porque es lo que promete siempre el lugar común de la primavera: Mujeres, enamoramientos fútiles y la adicción cuasi permanente a enamorarse y engancharse mirando un escote o un culo mientras nos marean los flashes, los tragos y las risas.
2) Además, no hay una sola forma de adicción. Estamos siempre listos para engancharnos con algo nuevo, con algún giro más profundo en la noche. Siempre hay un pequeño epílogo que queda rebotando, un "fade out" imprescindible donde resuena lo sucedido y adquiere una nueva dimensión, más real y abarcadora.
3) Porque las canciones casi nunca dicen lo que dicen. "Girl" nos habla de la muñeca que siempre juega a ser, a cagar más arriba de lo que le da el culo. Habla de la chica que está bailando cerca tuyo, que se oculta detrás de los anteojos negros, de la nariz empolvada, y que nos envenena. Y a la vez no habla de ninguna chica.
4) Porque es Beck. O sea, Beck or GTFO
5) Porque estoy leyendo a Burroughs. Y cuando lees esa clase de pornografía, empiezas a ver las drogas por todas partes.
Continuá leyendo, y comentá, ¿dale?